Desde su surgimiento en 1962, la organización terrorista Alpha-66 integrada por terroristas de origen cubano, nace y se desarrolla bajo los auspicios de las agencias de inteligencia y subversión de los Estados Unidos, participando en las llamadas “operaciones autónomas de la CIA”.
Los Servicios Especiales Norteamericanos han mantenido durante años el control de las operaciones de estas organizaciones terroristas, pero de acuerdo a sus intereses y conveniencia los detienen, les aplican una multa irrisoria o los dejan libres después de devolverles las armas.
Entre las disímiles actividades criminales de Alpha-66 que han sido denunciadas públicamente por el Estado cubano, se cuentan desde la década de 1960: el asesinato de 2 pescadores y un miembro de las Tropas de Guarda Fronteras, ataques piratas a embarcaciones e instalaciones económicas costeras e incluso el ametrallamiento de un albergue de estudiantes en la ciudad de Tarará, ocurrido el 19 de mayo de 1963, cuyos autores no fueron procesados por Estados Unidos, a pesar de reivindicar públicamente el criminal hecho.
En la década de los 1990 organizaron planes de atentados contra el Presidente cubano Fidel Castro; ataques piratas a embarcaciones pesqueras y al hotel Guitart Cayo Coco en tres oportunidades y efectuaron amenazas de bombas a representaciones cubanas en México, Estados Unidos, Ecuador, Brasil, Canadá, Puerto Rico.
Realizaron también un total de 6 infiltraciones de grupos terroristas armados, integrados principalmente por antisociales, a los que generalmente han empujado a una aventura suicida con fines propagandísticos, mientras sus principales cabecillas se mantienen a salvo en Miami gastando en fiestas el dinero recaudado en “tómbolas y maratones”.
Durante el secuestro del niño cubano Elián González Brotóns en Estados Unidos, Andrés Nazario Sargén, su histórico cabecilla desde 1968 y sus seguidores, participaron en manifestaciones contrarrevolucionarias contra la sede de Cuba en Washington y la Misión Cubana en Nueva York y jugaron un activo papel en la vigilancia de la casa de la Pequeña Habana donde lo mantenían secuestrado.
El 17 de febrero del 2001 fue detenido en Cuba Elizardo San Pedro Marín, quien por orientaciones de Alpha-66 y su llamado representante en Canadá, Antonio Tang Báez, había realizado amenazas a un embajador latinoamericano en Cuba y a representantes de agencias de prensa.
Algunos consideran que el Alpha-66 está también relacionada con el crimen organizado, dado el carácter criminal de sus cabecillas principales.
Algunos de estos cabecillas se han vinculado al negocio de la droga; uno de sus miembros denunció ante el Canal 51 de Miami haber participado en operaciones de este carácter y que en febrero de l995 había estado en Islas Andros para introducir drogas en la Florida.
Son algunos ejemplos de los crímenes cometidos por esta organización, la que aún mantiene su alta peligrosidad, y sigue contando con el apoyo de la mafia terrorista de origen cubano radicada en Miami y la complicidad de autoridades de Estados Unidos.
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